Tal como la educación, en Medellín la cultura es vista como otro de los elementos fundamentales de nuestra transformación social, pues el sentido de la gestión cultural aquí engloba la generación de inclusión y justicia social, convivencia y más oportunidades para todos.
Así, la cultura pasó de recibir 60 centavos de cada 100, en el 2003, a manejar 5 pesos de cada 100 de todo el presupuesto municipal, en los últimos seis años.
Y es que en Medellín la cultura se había convertido en un imposible para la mayoría, aunque también ha sido durante muchos años en los barrios una de las formas de resistencia pacífica contra la violencia. Buena parte del trabajo cultural que hoy tiene más posibilidades de desarrollo y visibilidad, se generó en los 80 y 90 como una forma comunitaria de enfrentarse a las balas del narcotráfico, de la guerrilla y de los paramilitares.
Entre otros asuntos, en Medellín favorecemos el ingreso libre a los museos y a los teatros para toda la población, acceso gratuito al servicio de Internet en la Red de Bibliotecas Públicas y además hoy la ciudad cuenta con una oferta amplia de espacios dedicados a la cultura y al arte, como son los parques biblioteca, centros culturales, casas de la cultura, escuelas de música, teatros, museos y espacios públicos en los que la cultura sea la animación urbana fundamental en el ejercicio de encontrarnos para entendernos, de encontrarnos para descubrirnos como colectivo.